La documentación de una prestación tiene dos partes: la información que identifica al paciente y la cobertura, y los archivos que prueban lo que ocurrió durante el período. Separarlas hace más fácil preparar cada mes.
Datos que deberían estar disponibles
Tené a mano la identificación del paciente, la cobertura, el número de afiliado y las autorizaciones que correspondan. Si alguno de estos datos cambia, actualizá la fuente principal antes de preparar una nueva presentación.
Documentos que se generan en el mes
Las planillas, las firmas, los informes y los comprobantes de atención pertenecen al período que estás presentando. Guardalos juntos, pero con nombres que permitan reconocer paciente, mes y tipo de documento.
Revisá la relación entre los archivos
La cantidad de sesiones, las fechas y el profesional deberían coincidir entre la planilla, el informe y la factura. Si una prestación tuvo una excepción, agregá una nota o el respaldo correspondiente.
Usá una lista de control
Antes de enviar, marcá qué está completo, qué falta y qué necesita confirmación. Una lista de control es más segura que confiar en que todos los archivos están porque aparecen en una carpeta.
No reemplaces el original sin dejar registro
Si corregís un documento, conservá la versión final que efectivamente se presentó y anotá qué cambió. Así podés reconstruir la presentación si la obra social consulta más adelante.
La documentación ordenada no es acumular archivos: es poder entender rápidamente qué corresponde a cada paciente y a cada mes.