El valor de una prestación no se consulta sólo por el nombre del código. También importan la modalidad, la categoría, el período y la resolución que aprobó la actualización. Cuando uno de esos cuatro no coincide con la prestación que estás facturando, el importe se observa igual que un dato mal cargado.

Esta guía es para entender cómo está armado el nomenclador y qué mirar antes de usar un valor. Los importes concretos de cada mes están en la herramienta de valores del nomenclador, con el enlace a la fuente oficial de cada período.

Cómo está organizado

El Nomenclador de Prestaciones Básicas para Personas con Discapacidad no tiene un único valor. Los aranceles se ordenan por:

  • Modalidad de la prestación. Estimulación temprana, prestación de apoyo, centro de día, centro educativo terapéutico, apoyo a la integración escolar, transporte, entre otras. Cada una tiene su propia línea.
  • Jornada, cuando corresponde. Una misma modalidad puede tener valores distintos para jornada simple y jornada doble.
  • Categoría del prestador o del establecimiento. El cuadro distingue categorías —habitualmente A, B, C y una categoría única para ciertas prestaciones—. Dos prestaciones que suenan parecidas pueden tener importes diferentes si cambia la categoría.

Antes de buscar un número, definí con precisión qué prestación brindaste: modalidad, jornada y categoría. Recién ahí el valor que encuentres es el que corresponde.

Cómo se lee una actualización

Las actualizaciones se aprueban por resolución y suelen publicarse en el Boletín Oficial, con un anexo que contiene el cuadro de valores completo.

Una actualización típica informa:

  • El porcentaje de aumento y sobre qué base se calcula. En los últimos períodos, los ajustes vienen atados a la variación del índice de precios de un mes previo.
  • El período de vigencia: desde qué mes rige el nuevo cuadro.
  • El anexo con los valores. La resolución explica el criterio; el anexo tiene los importes.

Guardá siempre el enlace a la resolución y al anexo que usaste. Si más adelante tenés que revisar o defender una factura, ese es el documento que reconstruye el criterio.

El período es parte del valor

Las actualizaciones conviven. En un mismo momento podés estar cerrando el período que ya rige con el cuadro nuevo y, a la vez, corrigiendo una presentación de dos meses atrás que se factura con el cuadro anterior.

Antes de usar un importe, confirmá dos cosas:

  1. A qué mes o trimestre corresponde el cuadro.
  2. Que ese mes sea el período de prestación que estás facturando, no el mes en que emitís el comprobante.

Esta distinción entre fecha de emisión y período de prestación es una de las causas más comunes de observación: la vemos en Errores que pueden hacer que observen tu factura de discapacidad y en Qué revisar antes de emitir una Factura C por tus prestaciones.

Adicionales y condiciones

Además del arancel básico, la resolución puede prever adicionales según la zona —por ejemplo, un porcentaje extra para prestaciones brindadas en la región patagónica— u otras condiciones específicas.

Si tu caso puede tener un adicional, verificá el texto de la resolución vigente: el anexo suele mostrar el arancel básico, y el adicional se aplica sobre ese valor según las reglas de la norma.

Cruzá el valor con tu prestación

El nomenclador es el comienzo de la revisión, no el único control. Antes de emitir, compará el valor consultado con:

  • la autorización de la obra social para ese paciente y esa prestación;
  • la cantidad de sesiones o el módulo que estás facturando;
  • el período que declara la factura.

El nomenclador te dice cuánto vale la prestación. La autorización te dice si esa prestación, para ese paciente, en ese período, está cubierta y en qué cantidad. Las dos cosas tienen que cerrar.

Una rutina para no depender de la memoria

  1. Definís modalidad, jornada y categoría de la prestación.
  2. Buscás el cuadro del período correcto y guardás resolución y anexo.
  3. Verificás si corresponde algún adicional.
  4. Cruzás el valor con la autorización, las sesiones y el período de la factura.

Cada mes, la herramienta de valores del nomenclador reúne la actualización y su fuente para que puedas ir directo al período que necesitás. Rosa aplica el valor vigente al calcular cada prestación y te avisa si un dato no cierra antes de emitir.