Cuando una presentación reúne varios documentos, la cantidad de sesiones funciona como un hilo común. Si ese número cambia de un archivo a otro, aparece una inconsistencia difícil de explicar después.
El mismo mes en todos los documentos
La factura, la planilla de asistencia y la documentación de respaldo deberían referirse al mismo período. Compará el mes antes de mirar los importes: una planilla del mes equivocado puede hacer que todo lo demás parezca incorrecto.
La cantidad de sesiones
Anotá cuántas sesiones se realizaron y compará ese número con el que vas a facturar. Si hubo cancelaciones, recuperos o sesiones que la cobertura no reconoce, dejá la diferencia identificada en vez de corregirla de memoria.
Las fechas de atención
Contá las fechas asentadas y verificá que correspondan a días en los que efectivamente atendiste. En meses con feriados o semanas atípicas, una revisión del calendario puede evitar un número de más o de menos.
Las firmas
Cuando la planilla requiere firma del paciente, tutor o responsable, revisá que cada fecha que la necesita tenga su respaldo. Una casilla vacía puede ser un pendiente concreto, no un detalle para resolver al final.
Qué hacer con las excepciones
No todas las coberturas aplican el mismo criterio para sesiones extra, recuperos o documentación. Si el caso se sale de lo habitual, registrá qué regla estás aplicando y qué confirmación falta.
Una buena revisión no busca adivinar qué aceptará una entidad. Busca que todos los documentos cuenten la misma historia y que las excepciones estén visibles antes de presentar.