Presentar una factura no es sólo emitir el comprobante. Antes de enviarla, conviene mirar la información que la obra social va a cruzar con las prestaciones y los documentos del período.

1. Confirmá quién emite y quién recibe

Revisá que los datos fiscales del emisor sean los que corresponden a tu práctica y que el receptor coincida con la obra social o entidad a la que vas a presentar. Un dato viejo puede hacer que todo el envío necesite una corrección.

2. Revisá el período

La factura, las planillas y los archivos deberían referirse al mismo mes o período de prestación. Si trabajás con más de un período, separá la documentación para que quede claro qué estás presentando.

3. Compará sesiones y fechas

La cantidad de sesiones y las fechas de atención tienen que ser consistentes entre la factura, la planilla y cualquier informe que acompañe la presentación. Si hubo una excepción, dejala registrada en vez de corregirla a mano en un solo archivo.

4. Controlá el importe y el concepto

Verificá que el importe surja de la cantidad de prestaciones y del valor que corresponde para ese caso. El concepto debería permitir entender qué se está cobrando y durante qué período.

5. Reuní los documentos necesarios

Antes de enviar, comprobá que estén los archivos requeridos, que se puedan abrir y que tengan nombres reconocibles. La documentación faltante suele aparecer tarde, cuando la presentación ya fue observada.

6. Guardá una copia de lo que enviaste

Conservá la factura, los documentos, la fecha de envío y cualquier comprobante o número de gestión. Ese registro te permite seguir la presentación sin depender de la memoria.

Una revisión corta no evita todas las observaciones, pero sí ayuda a encontrar inconsistencias antes de que lleguen al portal o a la obra social.